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Mil sueños y una pesadilla




Dormiría mil sueños
Antes que herirte,
Rompería montañas
Antes que dolerte.

Me volvería río
Para que fluyeras

En mí

Me alejaría de tí
A la primera señal
De dolor

No romperé mi sustancia
No negaré mi esencia
No seré presa ni carcelero

Viviré...
sobreviviré.

Al fin, no soy más que una de tantos supervivientes.

Niños y lenguaje

Se supone que usamos el lenguaje para comunicarnos.
¿Lo logramos siempre?
Se supone que hay distintos tipos de lenguaje según sea el interlocutor.
¿Es útil?

¿Como nos comunicamos los adultos con los niños?

Mi experiencia me cuenta al oído, muy bajito, que la mayoría de los adultos se comunican con los niños con un estrato de lenguaje diferente: tu Tarzán, yo Jane (justo así)

Los niños son tratados, a nivel lingüístico, como auténticos idiotas, incapaces, torpes y susceptibles de los mayores engaños.
Parece que a un niño se le puede decir cualquier cosa, porque como nosotros somos unos magníficos adultos (la adultez, que no la madurez, sólo la da la casual cronología) el niño, pobre tonto, se va a creer todo lo que le digamos.

Así, para lograr que dejen el pañal, es conveniente decirles que se les llenará de gusanos que le comerán (verídico, os lo aseguro)

Si queremos que se dejen de comer las uñas, nada mejor que decirles que el estómago se colapsará, que no podrán volver a comer.
Si tienen que dormir, llamamos al hombre del saco.

Los niños son capaces de atender y aprender de un lenguaje adulto. Sólo hay que emplearlo, a veces repitiendo, a veces ejemplificando, pero...desde bebés, hablarles como lo que son: se res hu ma nos.

Es un sin sentido crear un pseudolenguaje infantil basado en mentiras gusaniles cuando lo que queremos es que el niño nos entienda y nos atienda, nos tomamos doble trabajo de traducción y de dispersión de la realidad.

Por ejemplo, el tan oído “nooo, eso es caca¡¡” usado para que el niño no toque algo que el adulto ha decidido no debe tocar...es nefasto.
Lo que se provoca en el niño es confusión, en su proceso mental llamamos “caca” a mil cosas...y luego nos quejamos de que no controlen esfínteres....

Es mucho más sencillo y eficaz confiar en el niño y decirle la verdadera razón de porqué no es bueno para él tocar tal o cual cosa, hacer tal o cual cosa.
Es un esfuerzo que compensa con creces. Muy mucho.

Otra cosa es el lenguaje en el juego, aquí cabe todo tipo de creatividad, pero ya no se trata de comunicarse básicamente, si no de divertirse con los niños, de inventar palabras, de jugar con su pronunciación, imitar voces, de contar cuentos...todo cabe y es divertido y pedagógico a la vez.

Me niego a tratar a los niños, a los bebés, a quien sea, por su edad cronológica, como no capaz de reconocer y aprehender un lenguaje común....

(Si se me ha ido mucho la pinza me lo decís, eh?)

1 de Noviembre

Me tocó nacer en una fecha que he mitificado.

Por una parte, porque siempre es festivo, con lo cual desde peque me sentía muy especial, y por otra porque me he pasado la vida desmintiendo que haya nacido "eldíalosmuertos", que no, leñes, que es otra cosa, el día de los Difuntos es el siguienteee¡

Durante toda mi vida he recibido regalos que no cuadraban con mis expectativas (mal hecho, lo sé) , así que, o yo soy muy exigente o los demás muy torpes...pero eso carece ya de importancia..

Y ahora, aqui a solas, pienso que los cumples no son tan importantes, pero nuestra cultura los marca. ¿Y porqué no?

Solo espero ser capaz de no tener excesivas expectativas, que creo que ya controlo, y me entusiasmo con una cena prevista para mañana con mis amigos, con que mi tío, de viaje, me llamará desde el lado del mundo de mi Guaja, con seguir sintiendo que soy escorpiona, con pensar que he crecido a pesar de mis arrugas...

Así que quedais todos invitados a recordar que hemos nacido, que estamos aquí y que un cacho tarta no se le niega a naide¡¡

Eso sí, no se me olvidará que tal noche como hoy, hace tiempo, Juan Antonio Cebrián me felicitó en la onda (gracias a Nellifer y otros amigos) ...mi recuerdo y mi cariño hacia ese ser tan especial, ya para siempre unido a mi cumpleaños y a mi memoria.

Mi niña

Ya no es sólo mi niña, me tengo que ir haciendo a la idea.
Desde aquella llamada inesperada, de alguien conocido que nadie sabe como logró su número, su vida ha cambiado, la mía también.
Es nuestra primera vez, la suya y la mía.
Exploramos territorios esperados y deseados, pero....todo parece una película de las buenas y todos estamos deseando que se nos cuente el final, algo, por otra parte, imposible.
El va y viene, su formación le lleva lejos, pero está siempre presente en la mano de mi niña, a veces le digo que saque de una vez a su chico del móvil en donde le tiene secuestrado...
He conocido muy pocas historias de amor tan preciosas como ésta, de la que puedo y debo contar lo justo, pues no es la mía, y no puedo sustraerme a vivirla paso a paso, tanto como me dejen sus protagonistas, porque es....la de mi niña.


Plástica

Llega el fin de curso.
Primero de ESO, curso tan temido, buenas notas, más que buenas durante todo el año, una niña (aún lo es a sus 13 primaveras) que se esfuerza, a pesar de su buena materia gris.
Trabaja, estudia, es el bicho raro de la clase, la que "losabetodo" (que aburrimiento, dirán sus compis).
Pero ella no ceja, en casa tiene el apoyo necesario, ya le han dicho sus padres que ser hoy día bicho raro es esforzarse y quemar metas para ser feliz, para aprender, para crecer por dentro.
Es lista y fuerte, lo asume y se lo trabaja.
Le duele, pero tira para adelante, se crece, pero sobre todo, vive...tranquila, a su ritmo, disfrutando de lo que viene, huyendo de lo que no le va...vive y madura...todo un logro.
También es sensible y es niña aún.
Por eso no le cuadra un 9 en Ciencias, un 8 en Matemáticas, etc, con un 4 en Plástica.
Ha llorado, ha sufrido, no entendía nada.
Ella, que en 3º fué tan exigente con ella misma que le tomó pavor a dibujar, que lo superó, que aprende óleo de mi mano y que este año era felicitada por sus compañeros por las buenas láminas que presentaba...ella...un 4...y muchas lágrimas.
¿Qué pasó, cielo? ¿de verdad trabajaste bien?
Si, mami, de verdad.
No pasa nada.
Pasa que la Profesora se hartó de corregir, pasa que la delegada no entregó determinadas láminas, y pasa que no importa porque en las notas finales estará aprobada.
¿De verdad no pasa nada????