La Verdad.
(Frase atribuída a Mahoma)
No vivas dando explicaciones.
Gracias, Minnie.
Esta mañana te has ido y yo no lo esperaba, por mucho que las señales avisaran y mi intuición me asustara...
Llegaste a casa un 8 de diciembre y te convertiste para mí en un bálsamo para mi depresión. Estar contigo siempre suponía sorpresas, sonrisas, ternura, juegos....
Tu, tan pequeñita, tan menudita, me conectabas con la realidad, con tu realidad, y lograbas que me olvidara en muchas ocasiones de tristezas y negros pensamientos.
Me encantaba verte dormir, se me olvidaba el mundo sintiendo tu respiración pausada y calmada, sentía la misma paz que cuando observaba el sueño de mis bebés.
Me hiciste partícipe de un ritual que tu me demandabas casi todas las mañanas. Te subías en el mueble de la entrada, me mirabas y comenzabas a maullarme. Entonces yo me acercaba, agachaba la cabeza y tu me olías el pelo, la cara y, a veces, me dabas un lamentón en los ojos...luego frotabas tu cuerpecito y ya te quedabas tranquila, me dejabas ir.
Casi todas las mañanas, cuando terminaba mi trabajo en casa y me sentaba en la cocina con mi iPad, eras tú la que se acercaba como fiel guardiana y te sentabas a mis piés, hasta que poco a poco iba llegando el resto de la familia. Por supuesto, eras la primera en saber que alguien iba a abrir la puerta de casa y en salir al trote a recibirlo.
Cuantas y cuan pocas mañanas de invierno juntas....y qué poco te gustaba que limpiara! Te apoderabas del recogedor, eso sí, sin importarte si estaba lleno o vacío. Había que vigilar que no te bebieras el agua de fregar y odiabas profundamente al mocho... Cuantas veces "hicimos" mi cama (nuestra cama) juntas: yo estirando por un lado, tu yendo a la caza de mi brazo o dejándote cubrir por cada capa de sábanas, mantas y edredones.
En todos estos meses has sido una gatita ejemplar. No recuerdo que rompieras nada. Ahora sí, ahora me has roto el corazón al irte, pequeñaja.
Me has regalado muchas cosas en este tiempo, Minnie, mi chiquitina, muchas, y me dejas un vacío muy grande. Demasiado grande.
No se escribir lo suficientemente bien como para describir lo bella que eras, lo suave, lo dulce...
Sabía que te quería, pero no que fuera tanto....
Habitas ya por siempre en mi corazón, mi niña, mi pequeña, mi cielo, mi Minnie.
No somos nación.
Pienso que la naturaleza humana se deja ver mejor cuanto más duras son las circunstancias que nos envuelven.
Vivimos inmersos en una crisis que viene provocada por un amplio grupo de situaciones multifactoriales.
Seguramente nos estamos quedando con la cara amarga de las consecuencias de la crisis, que se nos relata día a día dejando tras de sí el sabor del fracaso y, sobre todo, de la incertidumbre sobre la posibilidad o no de seguir sobreviviendo, de hasta qué punto y hasta cuando las cosas seguirán empeorando.
La crisis ha dejado con el culo al aire, del todo por primera vez, a la clase política en pleno. Nos ha permitido observar como no importa el partido, ni la vocación de servicio social ni nada que no sea blindaje en la poltrona a costa de mentiras, medias verdades, nepotismo y, si se puede, mano en caja ajena.
La paradoja territorial que vivimos nos hace asistir, a mí estupefacta y airada, al bochornoso espectáculo del "ytumás", "yonohesido" y "recortoportucurpita" que se repite entre Madrid y Andalucía. Los mismos perros y los mismos collares.
Y con todo, nuestros políticos no vienen de Marte (aunque en ocasiones tenga serias dudas), se generan (¿O degeneran?) en nuestra propia salsa patria. De manera que en esta España cainita cada uno de nosotros debería entonar el mea culpa y tratar de detectar que es lo que puedo hacer yo, qué puedo aportar. Difícil....
No somos Nación, no. Nos avergonzamos de nuestra bandera, sólo la aireamos en acontecimientos deportivos, nuestro himno es el "lololo" cuando ganamos al fútbol, atacamos al Rey a la mínima ( también ha habido máximas...).
Nos falta empatía para con quien viaja a nuestro lado, somos ombliguistas, individualistas y bastante envidiosos. Tendemos al mínimo esfuerzo y a estrujar la teta del papá Estado...y así nos va.
Entre unos y otros, España está desmantelada tras años de buenismo, de dinero fácil, de chollos y créditos a todo trapo... Para ir a la Feria, para el Rocío, para el apartamentuqui en la playa...ayuda para gafas ( con dos sueldos, ojo), ordenadores gratis (cuando en casa hay dos más y tres televisores), etc, etc y un cansino más etc.
No nos queda otra, creo yo, que hacernos ya "mayores", ser conscientes de que vamos en el mismo barco que es España y renunciar a lo supérfluo, además de trabajar más y mejor.
Jon Ronson y la psicopatía.
Una interesante entrevista, no tardaré en en adquirir este libro.
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120326/54276959482/jon-ronson-cierto-capitalismo-recompensa-psicopata.html
Cómo sé si soy un psicópata?
¿Se siente usted superior a los demás?
Hombre, no soy gran cosa, pero cuando me comparo...
Un psicópata no necesita compararse: está íntimamente convencido de ser mejor que los demás; puede fingir humildad para conseguir poder, pero se sabe superior.
¿Cuánto mejor?
Mucho. Son megalómanos y ególatras.
Pues los grandes egos aburren.
Los psicópatas son seductores y divertidos: de un atractivo superficial, cierto, pero nada empalagoso. Los que se aburren suelen ser ellos: enseguida se cansan de todo. Es otro modo de distinguirlos.
¿Cómo?
Actúan a ráfagas: no piensan a largo plazo. Suelen apasionarse por relaciones intensas y breves: enamoran y se enamoran rápido de amigos íntimos; de grandes amores; de obsesiones... Y luego las cambian rápido.
¿Por qué le interesan tanto?
Porque influyen en nuestras vidas. Hay un capitalismo -responsable de las subprime- que recompensa rasgos psicópatas, como la búsqueda de ganancia sin límites a corto plazo sin importar los perjuicios que tu beneficio ocasione a los demás.
Los "demás" son daños colaterales.
Es el rasgo distintivo del psicópata: no siente nada por los demás, pero sabe fingirlo.
¿Nombres?
Hombre, si yo me dedicara ahora a etiquetar a la gente sin más, sería un psicópata.
Usted ha conocido a muchos.
Recuerdo a Toto Constant, un líder de los escuadrones de la muerte de Haití...
Auténticos carniceros.
Simpático y encantador. Llegó a confesarme -y casi le creo- que le importaba mucho lo que pensara la gente de él y que hacía cualquier cosa para ser querido.
¿Estaba mejorando?
Me he convertido con la ayuda de mi mentor, el doctor Robert Hare, autor de la Escala de calificación de la psicopatía revisada, en un detector de psicópatas. Por eso, ya sabía que un psicópata siempre se revela cuando le atribuyes alguna debilidad.
¿Con la escala Hare basta?
El doctor es un sabio, pero su trabajo ha deshumanizado en parte a los psicópatas. Mi experiencia prueba que son muy humanos y podemos detectarlos en todas partes.
¿Y Toto se delató?
Le pregunté si "necesitaba" que los demás le quisieran y se delató: dijo que se esforzaba en ser querido porque "es más fácil que los que te quieren hagan lo que quieres".
¿Usted cómo sabe que no es psicópata?
Porque tengo ansiedad y sentimientos de culpa, y soy muy inseguro y hago casi cualquier cosa para sentirme querido.
Como muchos de nosotros.
Porque no somos psicópatas. El psicópata no siente ninguna ansiedad, y mucho menos culpa. Se siente a gusto consigo mismo sin necesitar a nadie. Por eso son tipos que exhiben una pasmosa serenidad siempre.
El gran atributo del líder: cabeza fría.
Por eso los psicópatas llegan a ser buenos banqueros, empresarios, políticos... Pero son pésimos artistas y escritores.
¿Por qué?
Sin empatía no puedes explicar a otro ser humano. Un psicópata puede mandar, engañarle, asesinar en masa a los demás, pero nunca llegará a desentrañar cómo somos.
¿Trump? ¿Murdoch? ¿Berlusconi?
Los forjadores de empresas de toda una vida no suelen ser psicópatas. Más bien se trataría de seres de fulgurantes ascensiones y -si tenemos suerte- de estrepitosas caídas.
Y no sólo capitalistas: ¿Stalin? ¿Hitler?
Cuanto más poderosa es una jerarquía y cerrada su sociedad, más fácil se lo pone al psicópata. Para detectarlo, investigue su infancia y hallará episodios de crueldad insólita con los débiles: sean otros niños u animales.
¿Los psicópatas se llevan bien?
Suelen pactar entre ellos con éxito, porque se entienden y respetan más que a los demás humanos, a los que consideran inferiores por su debilidad, que es preocuparse por lo que sienten o piensan los demás.
¡¡¡Si confesar debilidad es liberador!!!
¿Verdad? Yo no podría vivir sin confesarla.
¿Cuál es su detector de psicópatas?
Utilizo los 20 rasgos de Hare. Para ser psicópata, hay que cumplir por lo menos 16.
¿Pero todos somos algo psicópatas?
Es un espectro difuso y todos más o menos respondemos a algunos rasgos, pero en algún punto de la escala se produce un salto incremental en el que ya eres psicópata.
¿Cuál?
La justicia norteamericana apunta al grado 30 y la británica es más estricta y ya considera el grado 28 psicopático.
¿Más rasgos?... ¡Me estoy aficionando!
Promiscuidad sexual...
¿En fantasía o en acto?
Al saberlo, yo pensé: ¡pero si han sido mis momentos y recuerdos más felices!
¡...!
Momentos... No obsesiones. Es diferente.
Un solo rasgo no hace al psicópata.
Les encanta la fama y figurar, y figuran sin esfuerzo. "Fotos, no, gracias", pero al día siguiente están en todas las portadas. Y al fin consiguen que edificios, bibliotecas, calles, fundaciones lleven su nombre... ¡en vida!
De muerto se te perdona el éxito.
Son esos poderosos que besan niños y acarician perros y corren luego al aseo a lavarse. Si se fija, los detectará.
Del perdón y la inocencia.
Concibo el acto de perdonar como una opción que se le presenta a la persona lesionada, no como una obligación sobre la que quepa presión alguna.
Recuerdo, con dolor y estupefación, una situación de la que fuí testigo: una persona muy querida por mí comunicó a su hermana un hecho delictivo (ampliamente documentado)cometido en su persona por parte del marido de ésta.
Lejos de ser creída y consolada o apoyada, esta mujer tuvo que enfrentarse a la exigencia de su hermana de que perdonara a su marido. Doble dolor....
Y no, no puede ni de debe perdonar a través de terceros, dando un cheque en blanco al agresor que, lejos de reconocer cara a cara los daños causados, niega cualquier acusación y propósito de enmienda.
Viví otra situación en la que a mí se me pedía que perdonara yo a un adulto que había lastimado a uno de mis hijos: no lo hice, yo no puedo perdonar en nombre de un tercero y, menos aún cuando se trata de un menor inocente al que debo proteger.
Hay personas que invierten la carga de la prueba, que exigen el perdón y juzgan y condenan al que no lo otorga.
Y con ello, quizás sin darse cuenta, duplican el dolor del ofendido: del inocente.
Salir del maltrato.
1. Amarás tu vida y la de tus hijos por encima de todas la cosas.
2. Denunciarás en comisaría la próxima agresión física o psíquica que sufras.
3. No consentirás que nadie controle tu vida.
4. No dejarás que nadie te insulte ni que te haga creer que eres inferior a él.
5. No creerás ni una vez más sus disculpas y promesas de cambio.
6. Convéncete de que si te pega y te humilla, no te quiere.
7. No te sentirás responsable. Si te maltrata, el único culpable es él o ella.
8. Escucharás los consejos de familiares y amigos que te quieran ayudar.
9. Buscarás la ayuda profesional de psicólogos y asistentes sociales.
10. Creerás en ti misma y en tu valor para rehacer tu vida.
Por SONIA APARICIO.(Con ciertas adaptaciones propias para evitar el género)
Restaurante "El Lagar"
En el sevillano barrio de los Remedios se encuentra este inusual gastrobar.
Inusual porque la relacción calidad-precio, la atención al cliente, la presentación y variedad de tapas,junto con una gran creatividad,hacen imperdonable casi, no conocerlo y degustarlo.
En la foto, una tapa, de las mejores que he probado nunca: setas salvajes en su punto de cocción, regadas con yema de huevo líquida y con tropezones de bacon (que más parecía jamón). De la ensalada no dejé ni rastro, cosa poco habitual, pues generalmente se sirven sin aliñar y más como adorno. Esta resultó deliciosa.
Altamente recomendables las migas, impagable el salmorejo con carne de centollo, perfecta la tostadita con anchoa del Cantábrico, bastante bien el surtido de carnes a la piedra (incluye pato, secreto ibérico, pechuga de pollo, solomillo de cerdo, etc)y muy divertido prepararlo tú mismo.
¿Alguien se anima?
"Demos un paso lateral", de Luca Franceschi.
Las referencias al diálogo con los elementos, con la Naturaleza, me recuerdan a técnicas de meditación, a sentimientos profundos de bienestar interior.
De pequeña me abrazaba a los árboles, para extrañeza de quienes me observaban, pero yo evoco ese momento y me traslada a la paz que ese contacto me hacía sentir.
Espero que os guste.
Autor: LUCA FRANCESCHI 22 diciembre 2010
Palabras como ecosofía, biosfera, mundialización, globalización, “global y local”, suenan cada vez más en nuestro vocabulario, en esta primera década del siglo XXI. Todas estas palabras nos recuerdan que somos interdependientes y que nuestro destino como especie y como individuos está estrictamente ligado a un planeta único y a los comportamientos de los demás.
Por otro lado, somos seres únicos e irrepetibles, dotados de inteligencia, sensibilidad, y emociones propias, que a menudo soportan mal las diferentes presiones osmóticas que el entorno nos produce, hasta el punto de que alguien como Sartre no dudó en declarar que “el infierno son los otros”.
Aparecen y advertimos tensiones y dificultades a la hora de conciliar el yo con el ser -entendido como el yo más su proyecto de vida- y el ser con el conjunto de seres. Tal como lo muestran esas palabras del comienzo, tenemos grandes dificultades al tratar de conciliar lo global con lo local; la evolución del mundo sólido “producción”, con el líquido, “servicios”; las influencias introspectivas inculcadas con fuerza en el siglo pasado por el psicoanálisis y la psicología, con las influencias empáticas presentes hoy a través de los medios de comunicación, Internet, las redes sociales, etc.
El maltés Edward De Bono nos proporcionó hace veinte años una serie de estudios sobre el desarrollo de “el pensamiento lateral”, una serie de habilidades que todos podemos desarrollar, si intentamos ver los problemas con unos ojos, que sean capaces de salir del sistema lógico. Siguiendo estos principios, podríamos hacer un ejercicio basado en la tentativa de tener otro punto de vista, tomando un “camino lateral” que nos lleve desde la lógica y la posición egocéntrica, a una más cercana a la antropológica.
En ocasiones, conviene tomar un camino lateral que nos permita ver las cosas desde otra perspectiva (imagen: usuario de Flickr).
En occidente, un “sabio loco” que nos puede servir como ejemplo en este “camino lateral” es San Francisco de Asís. Dejando por un momento “de lado” los aspectos teológicos y religiosos, hablar con los animales o con los planetas, la Luna, el Sol, o la Tierra, como si fueran seres a la par, estableciendo con ellos un verdadero diálogo, que es sino una tentativa de salirse de la lógica vertical y egocéntrica para migrar hacia un pensamiento y un posicionamiento laterales, que nos proporcionan una perspectiva completamente distinta y que, sobre todo, reequilibran el reparto de la presión osmótica en varios puntos, en lugar de solo en uno.
En el mundo de las adicciones, ocurren procesos similares, cuando la persona dependiente logra, a través de una especie de momentánea transcendencia de sí mismo, situarse en un “lugar lateral “que le ofrece una visión distinta y le permite aceptar su problema. Una aceptación que constituye la base de cualquier tipo de cambio o de recorrido en busca de su autonomía y de un progresivo abandono de la práctica adictiva.
El pensamiento lateral, en definitiva, tendría que ayudarnos a comprender algo básico: ¿por qué seguir excavando en el mismo agujero, si podemos cavar otro, a su lado?"
El Síndrome del buen hijo. Honrarás a tu padre y a tu madre.
Son sus reflexiones, sus conclusiones tras muchos años de meditación propia y cientos de conversaciones acerca de mi experiencia.
Y también muestra cómo se acerca él mismo a su vivencia como(buen-normal) padre.
Al final, por encima de todo, lo que prevalece en cualquier relacción humana son los vínculos sanos de amor desinteresado.
Gracias, Juan, un beso.
http://adictoalagente.blogspot.com/2010/12/el-sindrome-del-buen-hijo.html
"Hay pocas cosas que se hayan sacralizado tanto como la familia. Y sacralizar lo que sea tiene mucho de manipulación y poco de razón.
Ha sido considerada la célula básica de la sociedad, la forma natural de acceder al mundo y ello ha llevado implícita la más increíble impunidad a tantas desvergüenzas que se justifican en base a su protección y a su carácter sagrado.
Pues no es no necesariamente la célula básica de la sociedad ni la manera natural de acceder al mundo. En la prehistoria no existía esta institución. La célula básica era la tribu y aún, en algunas tribus poco contaminadas, lo sigue siendo.
Sí es en cambio, una manera cómoda de estructurar la convivencia.
Para apuntalar esta institución no pocas veces hemos de tragar sapos y culebras para que no no señalen como malos si rompemos una familia.
A los padres se les asigna un poder casi ilimitado (salvo salvajadas muy evidentes) sobre la vida y obra de sus hijos. Pueden maltratarlos psicológicamente lo que les plazca y, a eso algunos, lo llaman transmisión de valores, incluso educación. Mentes poco sanas psicológicamente pueden tener hijos y transmitirles sus miedos, fobias, odios o dependencias. Y nadie puede meterse. No tienen que dar explicaciones. Gran parte de las taras psicológicas de los adultos provienen de alguna forma de maltrato por parte de sus padres.
Pero ojo, la sociedad te dicta que a los padres hay que respetarlos, amarlos, cuidarlos y adorarlos. El hijo que se aparta de una madre será convenientemente señalado como mal hijo, sinónimo de la mayor perversidad que un humano puede cometer. La sociedad no tolera semejante dislate. “Honrarás a tu padre y a tu madre” nos dice Dios. Y el que no los honre, no sólo arderá en los infiernos cuando muera, hay que quemarlo en vida.
Es hora de crear un nuevo síndrome: el síndrome del buen hijo. Lo definiría como aquella persona que nunca ha sido respetada por sus padres pero que se siente obligado a quererlos, honrarlos, obedecerlos, respetarlos y cuidarlos. Esta persona nunca se desarrollará con buena salud emocional hasta que no medite con serenidad, incluso con frialdad, el papel que sus padres han jugado en sus vidas y no sea capaz de criticar, e incluso alejarse de ellos, si es necesario. La relación con los padres no se puede establecer desde el deber o la responsabilidad (un deber impuesto a fuego en nuestras carnes con el “honrarás”) sino desde el amor y la libertad.
Se ha tenido mucho cuidado en destacar los derechos de los padres y los deberes de los hijos. Se sabe muy bien como “debe” ser un buen hijo. Todos están de acuerdo. ¿Se sabe también como debe ser un buen padre?. Aquí ya hay opiniones para todos los gustos.
Para mí el buen padre es el que respeta a sus hijos desde que nacen. No me vale sólo con el amor. Un amor que no respeta es de los mayores maltratos que se pueden infligir a una persona, porque la dejas indefensa ante el daño. Demasiadas veces vemos como personas que respetan a los extraños no hacen lo mismo con las personas a las que más dicen querer. Si muchos padres se comportaran con los vecinos, amigos o compañeros de trabajo de la misma forma en que se relacionan con sus hijos, serían considerados psicópatas. Pero con sus hijos sí tienen permiso para faltarles al respeto. Parece que el amor se convierte en la patente de corso para dejar de respetar."
Minnie.

Estamos los cinco "embarazados", esperando con mucha ilusión a esta criatura que a mí me parece un bellezón.
Siempre he tenido miedo a todos los animales, a pesar de que me encantan(una más de mis muchas herencias malditas). Es un coñazo, afirmo.
Pero en momentos difíciles de la vida, cuando sacas fuerzas de flaqueza, puedes tener la sensación de que todo es superable, incluso ese miedo, a empezar por ahí.
Llevo meses queriendo compensar crisis personales, necesito superarme y darme, también ilusionar a mis hijos y ayudar a uno de ellos a superar sus miedos, como me ocurre a mí.
Gracias a uno de mis hijos y al consejo de uno de sus amigos (graaande), recurrimos a una Protectora, y allí encontramos la foto de Minnie.
Es una curiosa coincidencia que llevemos bastante tiempo pensando en nombres, y de repente, encontramos el nombre perfecto, que ya venía dado: Minnie.
Las tres primeras iniciales recogen, por orden cronológico, las de mis tres hijos.
Además, todos somos fans de Disney (no frikis, jajajaj).
Encima, uno de mis hijos nos hizo notar lo gracioso que puede ser llamar a una gatita con nombre de ratoncita, nos partimos¡¡
Mi amiga M. (que ha tenido hasta hace nada tres perros, desgraciadamente se le han ido dos)es una fuente inagotable de buenos consejos y conocimiento para que el gatito que nos llegue esté bien, y también todos nosotros nos informamos de todo lo que cae en nuestras manos.
Las mascotas pueden ser terapéuticas, pero ante todo está el respeto a su bienestar.
Ainnnnssss, que ganitas y que ...¡¡yuyu¡¡¡;-)
Las claves educativas del 'ser creativo'.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/21/andalucia_malaga/1287680464.html
El sistema educativo tiene que cambiar. Esa es la conclusión extraída de las charlas ofrecidas en la primera jornada del I Congreso de Mentes Brillantes celebrado en Málaga. La comunidad científica clama por una nueva forma de enseñar que se adapte a las nuevas generaciones, tan influenciadas por la tecnología e inmersas en una sociedad globalizada, y que por encima de todo, no frene la creatividad.
Entre las claves aportadas por los expertos para lograr 'seres creativos' están conseguir una enseñanza que destierre el castigo y que se base basada en el apoyo al alumno, en dar más importancia al inconsciente y a la gestión de las emociones y en conseguir que las nuevas tecnologías no anulen la capacidad creadora.
"El aprendizaje basado en la coacción, en la obligación ya no tiene sentido", señala tajante el neurocientífico Mario Alonso Puig, quien es más partidario de generar "ganas y necesidad de aprender".
"Un profesor no puede dedicase a mostrar la complejidad de las cosas ni a lucirse, porque está para que la gente aprenda", afirma Puig. Este científico sostiene que "la clave en la educación será entender que si un niño no aprende no será porque no sea inteligente", sino porque no se le habla de la forma correcta. No en vano, él es defensor de la teoría de que existen nueve tipos de inteligencia en función de lo que cada uno necesita comprender.
Así, también señala que los "sentimientos punitivos" asociados a los errores y el exceso de tensión son negativos en la enseñanza y destaca que se puede aprender a cualquier edad, puesto que cuando uno se decide a aprender "empieza a cambiar el cerebro".
En ese proceso, sin embargo, no es necesario avasallar con información. "Una persona no es un cubo vacío, educar significa sacar de dentro", resalta.
El abogado y divulgador científico Eduard Punset apuesta igualmente por el cambio en los modelos de enseñanza ya que, en su opinión, "los jóvenes de hoy son muy distintos a como yo era de joven, pero sin embargo, el sistema educativo sigue igual".
"Yo aprendí cantidad de competencias y habilidades que no me hicieron falta para encontrar trabajo pero que a los jóvenes sí, como el tema de focalizar la atención", debido a la cantidad de imágenes a las que están sometidos. "Como dice una camiseta de mi nieta, no es déficit de atención, es que no están interesados en las mismas cosas que nosotros", comenta. De ahí que la educación deba centrarse en dar a las personas lo que necesitan para llegar a su objetivos.
El lado negativo de las nuevas tecnologías
En cuanto a las nuevas tecnologías y su influencia en el aprendizaje, el filósofo Jose Antonio Marina, que se muestra aún más crítico con los actuales métodos de enseñanza ("genio se nace y a imbécil se llega y, en medio, está el sistema educativo", comentó durante su charla), apunta que tienen efectos negativos.
"Los jóvenes que han nacido en la era de los medios informáticos aprenden a manejar el cerebro de forma diferente y tienen un concepto de la atención en paralelo, no lineal, y pueden saltar de una pantalla a otra, pero eso implica que preservan mal la memoria, porque descargan su memoria personal en estos soportes y esto hace que desatiendan su capacidad creadora", explica.
Para Marina, crear es "una actividad que resuelve problemas (entre los que se encuentra la búsqueda de la felicidad) de forma eficiente" y es también "un hábito".
Para este pensador, lo importante es saber "jugar lo mejor posible con las cartas que se tienen" y para ello, es necesario educar el talento. "Todo lo que hacemos tiene que ver con la felicidad y en la rutina, cuando claudicamos en la necesidad de crear, nos sentimos desdichados", afirma.
Del sistema educativo también critica que los medios disponibles sólo permiten "la homogeneización", cuando en realidad se aspira a una enseñanza individualizada, en la que además, las asignaturas deberían ser "transversales, no verticales".
Por otro lado, considera esencial en la educación "el adiestramiento del inconsciente, pero no el freudiano". En este punto, Punset añade que "sólo se consigue innovar solventando problemas cuando aceptamos que la intuición y el insconciente es una fuente de conocimietno tan válida como la razón".
Enlazado con este asunto, está el de la gestión de las emociones, algo que Punset cree que debería incorporarse al sistema educativo, junto con el trabajo en equipo.
Un simple pensamiento.
Yo doy y olvido lo que he dado, nadie me debe nada.
Saliendo del Infierno.
El autor no pudo ser otro que el genio de mi pareja, me ha hecho desdramatizar y reirme de lo que me está tocando vivir.
He dudado mucho de la conveniencia de contarlo en público (mi escaso pero más que querido público)y recordando terapias de mi querida L. y sabiendo que no me victimizo allá voy, ufff.
Hace un mes que he cortado toda comunicación con mi madre.
Después de años de tortura, he descubierto que lo que me unía a ella era el miedo, no el amor.
Me está costando salir de una vez por todas de mi infancia, en la que fuí cruelmente maltratada física y psicológicamente, ignorada, abandonada, ninguneada...
Mi madre nunca me aceptó y nunca lo hará. Sus trastornos de personalidad son tan graves que no espero ningún viso de recuperación.
He llegado a un punto de no retorno, a la fobia pura ante la posibilidad más que lógica de que, en algún momento de desequilibrio, pudiera dañar en lo más mínimo a mis hijos.Y, por supuesto, seguirá desaprobándome a mí.
Huyo, cual perro apaleado que lleva casi 47 años volviendo a recibir más. Y ya no puedo, se acabó.
Me lamo mis heridas con la ayuda inestimable de mi psicóloga, con el apoyo de mi amor y de mis hijos y amigos.
Es muy muy duro "matar a la madre"...en vida.
¿Mamá, la luna es blanca?
Tres hijos en cinco años, todos preguntones (afortunadamente), a veces no daba más de mí, y la pregunta, por obvia, me sacó de mis casillas (mal hecho).
Años después descubrí que yo había malinterpretado la pregunta, mi hija se refería a que si la luna, de cerca, es del color que vemos de lejos.
Y yo no la supe entender.
Ahora esa pregunta se ha transformado en una anécdota que denota mi torpeza en ese momento y su enorme inteligencia para, siendo tan pequeña, ser capaz de hacer una pregunta tan sintética y correcta dentro de la lógica.
Admiro a mi hija y pretendo superar mis errores.
Te adoro, Isel.

