Quiero intentar contaros algo al “estilo Portorosa” (con permiso).
El crea en su blog entradas que sugieren, deja total libertad al lector para concluir la historia.
Y eso, a mí, siempre me ha gustado, por dos motivos, por la libertad que da al que lee y por la libertad que me da de hacer lo que quiero hacer en este momento y lugar: asomarme, en vez de mostrarme.
(Hay un tercer motivo que me guardo de momento)
Tres mujeres
R, M y C conversan en una sobremesa familiar. Es de esos momentos en los que, con mucha gente alrededor, hablan para si mismas, están solas y saltan de un tema a otro.
M ronda los 70. Soporta algo más de peso del que debiera, desde que se casó luce pelo corto, cuida sus canas, jamás un escote y una gran inteligencia desbordada en la hipocóndria.
R es una mujer de 50 que ha aprendido a comerse el mundo, fuerte personalidad, resolutiva, independiente, clásica, flexible. Físicamente fué hermosa y aún se le nota en los ojos. Lleva coleta rubia, siempre viste falda y te lleva la contraria por sistema, pero aún así se hace querer. Porque es ella misma y siempre está si la necesitas.
C se limita a escucharlas.
R: yo no comprendo a mis compañeras de trabajo que van con taconazos¡¡
M: ufff, claro, claro¡¡
R: es que van que no veas.....
M: sisisis, y tanto.
R: porque claro, van como van, luego que no se quejen. Porque algo les van a decir los hombres¡
M: por supuesto, donde va a parar¡ Y las mirarán¡¡
Y C piensa mientras las escucha:
Rubia platino, tipazo, tacones, escote....¿soy invisible?
Mil sueños y una pesadilla
Comenatrio
Hace un minuto que he cometido este error, en vez de escribir “comentario” he escrito “cometrario”, ah, no¡, comenatrio¡¡
Y me mondo, lisa y llanamente, estoy sola tirada por los suelos, me ha hecho gracia el palabrejo.
Siempre me ha gustado jugar con las palabras, inventarlas, darles la vuelta, cambiar su sentido, repetirlas hasta vaciarlas de su significante.
Recuerdo la mirada de horror de una amiga mía, a la que llevo muchos lustros y por entonces era una niña, cuando le pedí que me ayudara a hacer una especie de experimento.
Quería probar que las palabras se deforman o se re-crean en cierto momento y luego se extienden. Algo así.
Entusiasmada, le rogué que dejara caer de vez en cuando “requetechupi” , ¡jajaja¡. Por supuesto que no lo hizo, no había nada más que mirar su expresión de “a esta se le ha ido la olla pero más allá del infinito”..
Meses después pegué un bote al escuchar la palabreja en labios ajenos...curiosidades del idioma y de los errores ( y del nivel de cursilidad también, jejejj).
El hondo y rápido calado de internet en nuestras vidas, que ha creado nuevas maneras de comunicarnos por escrito, ya sea en chats, blos, foros,etc, nos ha sorprendido a una gran mayoría sin conocimiento alguno de mecanografía y es lógico que escribiendo sin ellos y a dos o tres dedillos a lo sumo, la tecla baila al son equivocado.
Solemos disculparnos, pero....¿para qué?
¿Nos va a mirar mal alguien por no escribir correctamente todas y cada una de las palabras en este medio?
También es muy frecuente que en la red , en medios para comunicación de opiniones, expongamos nuestras apreciaciones seguidas de las siguientes frases:
-No sé si me explico
-No sé si se me entiende
-Perdón por el tocho
A eso me apunto la primera, ya que detrás de cada cosa que escribo me gustaría pedir perdón y que me fusilen al amanecer.
Cuando comenzaba a educar a mis hijos en la empatía, aún muy pequeñines, en reconocer cuando había que pedir perdón, no sabía que años después tendría que ayudarles a desaprender ese tema. Algo haría mal para que se convirtieran en ametralladoras de pedir perdón por casi todo.
Y en ello estoy.
Y me mondo, lisa y llanamente, estoy sola tirada por los suelos, me ha hecho gracia el palabrejo.
Siempre me ha gustado jugar con las palabras, inventarlas, darles la vuelta, cambiar su sentido, repetirlas hasta vaciarlas de su significante.
Recuerdo la mirada de horror de una amiga mía, a la que llevo muchos lustros y por entonces era una niña, cuando le pedí que me ayudara a hacer una especie de experimento.
Quería probar que las palabras se deforman o se re-crean en cierto momento y luego se extienden. Algo así.
Entusiasmada, le rogué que dejara caer de vez en cuando “requetechupi” , ¡jajaja¡. Por supuesto que no lo hizo, no había nada más que mirar su expresión de “a esta se le ha ido la olla pero más allá del infinito”..
Meses después pegué un bote al escuchar la palabreja en labios ajenos...curiosidades del idioma y de los errores ( y del nivel de cursilidad también, jejejj).
El hondo y rápido calado de internet en nuestras vidas, que ha creado nuevas maneras de comunicarnos por escrito, ya sea en chats, blos, foros,etc, nos ha sorprendido a una gran mayoría sin conocimiento alguno de mecanografía y es lógico que escribiendo sin ellos y a dos o tres dedillos a lo sumo, la tecla baila al son equivocado.
Solemos disculparnos, pero....¿para qué?
¿Nos va a mirar mal alguien por no escribir correctamente todas y cada una de las palabras en este medio?
También es muy frecuente que en la red , en medios para comunicación de opiniones, expongamos nuestras apreciaciones seguidas de las siguientes frases:
-No sé si me explico
-No sé si se me entiende
-Perdón por el tocho
A eso me apunto la primera, ya que detrás de cada cosa que escribo me gustaría pedir perdón y que me fusilen al amanecer.
Cuando comenzaba a educar a mis hijos en la empatía, aún muy pequeñines, en reconocer cuando había que pedir perdón, no sabía que años después tendría que ayudarles a desaprender ese tema. Algo haría mal para que se convirtieran en ametralladoras de pedir perdón por casi todo.
Y en ello estoy.
Crepúsculo
Me encanta esa palabra, ese sonido fonético, y su evocación.
Adoro poder contemplarlo siempre que puedo, me parece uno de los mejores espectáculos del mundo, de la vida, los admiro sin cesar , los fotografío obsesivamente para recordare a mí misma que fue real y que puedo regresar a su imagen, no a su ser. No me canso de buscarlos, de observar sus diferencias y matices.
Solemos asociar el crepúsculo con la decadencia, con el fin de una era, o simplemente con el final de un día, una medida de tiempo humano, pero es el fin de algo, y no siempre estamos abiertos a aceptar finales, por muy felices que puedan llegar a ser.
Y, sin embargo, para mí es el principio del principio, no hay nada nuevo si nada termina. El precioso crepúsculo abre la noche, el lugar al que siempre he sentido pertenecer.
Cuando una amiga me comentó que sus hijas no podían dejar de leer un libro con ese titulo...no me resistí, acudía a la librería a hacerme con ese tesoro.
El resultado: madre y dos hijas enganchadas al libro, la mayor lo lee en inglés en el portátil porque una amiga le comentó que la traducción dejaba que desear.
Tardes de libro, de portátil, de por donde vas ya, de si entiendes esto o qué fuerteeeee...lo otro...
Seis pares de pestañas pegados a una saga aparentemente pueril...
Y justo cuando se estrena la película, que aún no he visto.
De ahora en adelante puede haber algo de spoiler....aviso...no sigais...
No pretendo desvelar gran cosa. Sólo pienso, para mí misma, como será la persona que ha podido escribir una historia tan interesante con tres lecturas diferentes:.
la del adolescente básico,
la de la mitología fácil y
la de la filosofía de vida más auténtica.
Una vez leída la saga, o mientras tanto, es muy evidente un simbolismo con respecto a la vida real, la autora repasa lo que es el amor incondicional, el flechazo, el miedo, la ira, todo tipo de emociones, la eternidad, la diferencia, el peligro, los valores, la belleza, la magia, la maternidad elevada al cubo, la bondad, la resistencia a las adicciones, el romanticismo a la antigua usanza, lo cotidiano, la influencia del clima, la entrega, el amor a los padres, las dudas sobre uno mismo....no sabría seguir, lo abarca todo sin hacerlo en apariencia.
Como me niego a fastidiar la lectura, sólo un ejemplo: como Edward se resiste a que Bella deje de ser humana pudiendo hacerlo...eso encierra todo lo que significa el amor auténtico, no cambiar al ser que amas, la primera y vital muestra de respeto...para poder construir un Proyecto....
Aún bajo los efluvios Crepusculares, os deseo a todos...que lo leais¡
(Jjejejej, aún no he compuesto mi felicitación navideña, todo llegará)
Un bes.
Los cuatro libros me han hecho pasar muy buenos ratos, por eso lo recomiendo, y porque es original y puede ser tan pueril como profundo, depende de quién lo mire..y cualquier mirada es aceptable.
Trallazo
Despertarse.
Tomar un café, cigarro.
Y, aún con el pijama de cuello alto, los pelos locos y la legaña pegada...oír esto y bailar como una loca por toda la casa sin pensar en nada más que esa música a todo volumen que te invade por completo y te llena de optimismo.
http://www.youtube.com/watch?v=UheKmPY1mNw
Tomar un café, cigarro.
Y, aún con el pijama de cuello alto, los pelos locos y la legaña pegada...oír esto y bailar como una loca por toda la casa sin pensar en nada más que esa música a todo volumen que te invade por completo y te llena de optimismo.
http://www.youtube.com/watch?v=UheKmPY1mNw
Monogamia y genes (de E.Punset)
Vuelve a ir el tema de animales, en el sentido biológico.
No me quedé nada satisfecha de mi anterior entrada, aún me queda retirar banquillos y acomodar incomodidades, además de seguir argumentando sin mis propios pejuicios.
En este caso, el texto de Punset me parece más que interesante e impecable, me sirve de respiro.
Espero que os guste.
El mito de la monogamia
por Eduard Punset
Cuentan las malas lenguas que en la década de los años 20 el presidente Coolidge de Estados Unidos estaba de visita oficial con su esposa en una granja. A cada uno se le asignó un itinerario distinto, de manera que cuando el guía le estaba explicando al presidente los secretos de un gallinero, le dijo: “Su esposa me ha recalcado que le recordara que el gallo que puede vivir en el corral rodeado de gallinas hace el amor todos los días”. A lo que el presidente Coolidge contestó con una pregunta: “¿Con una sola de ellas?”. “No, no, no” fue la respuesta inmediata del guía. “Pues dígaselo así a mi esposa” fue la réplica presidencial.
Parecería evidente que el presidente de los Estados Unidos en la década de los años 20 –no recordado, precisamente, por sus grandes aciertos– compartía, no obstante, con los biólogos del futuro la opinión de que la monogamia en la pareja no es una situación tan ‘natural’ como todavía hoy muchos siguen pensando.
La realidad de las últimas investigaciones, como las de los científicos norteamericanos David Barash y Judith Lipton -con quienes coincidí en México en La Ciudad de las Ideas-, son contundentes y podrían resumirse diciendo que entre los mamíferos y, particularmente, entre los primates sociales no es fácil constatar la monogamia como práctica habitual. Los pájaros, en cambio, son monógamos –aunque mucho menos de lo que pensábamos hasta hace muy poco tiempo–. Por último, tanto los pájaros como los humanos practican la monogamia social y la inversión parental, pero ambos son no monógamos desde la óptica puramente sexual.
La conducta que podemos tildar de variedad sexual está condicionada no tanto por la búsqueda de la diversidad como por la de la calidad. En otras palabras, se otorga inconsciente o conscientemente una gran importancia a la salud y la belleza y, por lo tanto, a los genes. Ahora bien, la pregunta es inmediata y no puede hacerse esperar: ¿cómo se sabe dónde están los buenos genes? ¿Cómo puede saber un miembro de la pareja, que no cuenta con un microscopio ni con el equipamiento necesario, que los genes del otro son buenos?
Una especie de ranas –concretamente el macho de las ranas de árbol grises– nos da una primera pista. El macho que goza de mejor salud, y por consiguiente de mejores genes, tiene un canto inconfundiblemente más prolongado. Otras veces las señales no tienen que ver con el sonido, sino con los colores; sobre todo, en el mundo de los peces y los pájaros. En el caso de los humanos y de gran parte de insectos y mamíferos, la señal determinante es el nivel de fluctuaciones asimétricas; si este nivel es inferior al promedio, el organismo en cuestión está exteriorizando que su metabolismo funciona perfectamente y que, por lo tanto, sus genes son envidiables. En caso contrario –no hay simetría en las facciones– se está anticipando que las huellas del dolor y de las enfermedades han distorsionado el perfil hasta el punto de que su nivel de fluctuaciones asimétricas es superior al promedio; estamos contemplando el subproducto de genes defectuosos.
A los lectores a los que les cueste admitir el papel determinante de la simetría como detector de la ausencia de enfermedades, y consecuentemente de la belleza buscada, les recomiendo que recuerden que la mayoría de las decisiones que tomamos forma parte de los mecanismos del inconsciente. Son centenares de miles de años de experiencia que expresan, por la vía del inconsciente, una preferencia por la salud y la ausencia de dolor que escenifican una cara y un cuerpo simétricos. Claro, de estos lectores habrá a quienes les cueste más aún admitir que la mayoría de sus decisiones no son conscientes.
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=158
No me quedé nada satisfecha de mi anterior entrada, aún me queda retirar banquillos y acomodar incomodidades, además de seguir argumentando sin mis propios pejuicios.
En este caso, el texto de Punset me parece más que interesante e impecable, me sirve de respiro.
Espero que os guste.
El mito de la monogamia
por Eduard Punset
Cuentan las malas lenguas que en la década de los años 20 el presidente Coolidge de Estados Unidos estaba de visita oficial con su esposa en una granja. A cada uno se le asignó un itinerario distinto, de manera que cuando el guía le estaba explicando al presidente los secretos de un gallinero, le dijo: “Su esposa me ha recalcado que le recordara que el gallo que puede vivir en el corral rodeado de gallinas hace el amor todos los días”. A lo que el presidente Coolidge contestó con una pregunta: “¿Con una sola de ellas?”. “No, no, no” fue la respuesta inmediata del guía. “Pues dígaselo así a mi esposa” fue la réplica presidencial.
Parecería evidente que el presidente de los Estados Unidos en la década de los años 20 –no recordado, precisamente, por sus grandes aciertos– compartía, no obstante, con los biólogos del futuro la opinión de que la monogamia en la pareja no es una situación tan ‘natural’ como todavía hoy muchos siguen pensando.
La realidad de las últimas investigaciones, como las de los científicos norteamericanos David Barash y Judith Lipton -con quienes coincidí en México en La Ciudad de las Ideas-, son contundentes y podrían resumirse diciendo que entre los mamíferos y, particularmente, entre los primates sociales no es fácil constatar la monogamia como práctica habitual. Los pájaros, en cambio, son monógamos –aunque mucho menos de lo que pensábamos hasta hace muy poco tiempo–. Por último, tanto los pájaros como los humanos practican la monogamia social y la inversión parental, pero ambos son no monógamos desde la óptica puramente sexual.
La conducta que podemos tildar de variedad sexual está condicionada no tanto por la búsqueda de la diversidad como por la de la calidad. En otras palabras, se otorga inconsciente o conscientemente una gran importancia a la salud y la belleza y, por lo tanto, a los genes. Ahora bien, la pregunta es inmediata y no puede hacerse esperar: ¿cómo se sabe dónde están los buenos genes? ¿Cómo puede saber un miembro de la pareja, que no cuenta con un microscopio ni con el equipamiento necesario, que los genes del otro son buenos?
Una especie de ranas –concretamente el macho de las ranas de árbol grises– nos da una primera pista. El macho que goza de mejor salud, y por consiguiente de mejores genes, tiene un canto inconfundiblemente más prolongado. Otras veces las señales no tienen que ver con el sonido, sino con los colores; sobre todo, en el mundo de los peces y los pájaros. En el caso de los humanos y de gran parte de insectos y mamíferos, la señal determinante es el nivel de fluctuaciones asimétricas; si este nivel es inferior al promedio, el organismo en cuestión está exteriorizando que su metabolismo funciona perfectamente y que, por lo tanto, sus genes son envidiables. En caso contrario –no hay simetría en las facciones– se está anticipando que las huellas del dolor y de las enfermedades han distorsionado el perfil hasta el punto de que su nivel de fluctuaciones asimétricas es superior al promedio; estamos contemplando el subproducto de genes defectuosos.
A los lectores a los que les cueste admitir el papel determinante de la simetría como detector de la ausencia de enfermedades, y consecuentemente de la belleza buscada, les recomiendo que recuerden que la mayoría de las decisiones que tomamos forma parte de los mecanismos del inconsciente. Son centenares de miles de años de experiencia que expresan, por la vía del inconsciente, una preferencia por la salud y la ausencia de dolor que escenifican una cara y un cuerpo simétricos. Claro, de estos lectores habrá a quienes les cueste más aún admitir que la mayoría de sus decisiones no son conscientes.
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=158
Somos animales.
Muchas veces olvidamos que somos animales.
Seres con capacidad de raciocinio, de lógica y, por tanto, de cierto control sobre las emociones.
Pero mantenemos esas emociones y también los instintos porque somos, ni más ni menos, animales.
A la mayoría de mujeres que conozco les cuesta entender, o siquiera respetar, el lado instintivo masculino. Nos pasamos la vida criticando el gusto de los hombres: si esa está gorda, si esa tiene demasiado pecho, si aquella es una ordinaria o una pija ¿como te puede gustar??
Le gusta porque es un animal, y es su instinto natural el que hace que alguna mujer le llame la atención de una u otra forma (que ellos conocen muy bien). Yo no puedo ni quiero juzgarles ni condenarles por ello, como no lo haría si una mujer me dijera que no le gusta la pintura de Leonardo, por poner un ejemplo.
Conozco a bastantes mujeres muy válidas como personas y como seres pensantes que no tienen pareja. Y es que la inteligencia, la bondad, la comprensión, no se visten de carmín....
No podemos esperar que el instinto de un hombre le lleve directamente a una mujer con muchas cualidades mentales si el regalo no está bien envuelto.
Me podeis llamar machista por la frase anterior, pero ¿es cierto o no? ¿culpamos al macho por un instinto que no ha elegido?
O mejor nos miramos a nosotras mismas y elegimos...?
Elegimos pintarnos las uñas, ponernos tacones, porque nos gusta y nos sentimos bien, o elegimos ir por la vida en chandal, porque esa es nuestra vivencia?.
Cualquiera de los dos casos es igualmente respetable en su naturalidad.
Lo que no vale es quejarse (en el sentido de que no es productivo ni favorable): no gusto porque asusto a los hombes desde mis taconazos y mi tipazo, o, no gusto porque no me arreglo nada...
En ambos casos, algo hay que cambiar, y es cada uno el que ha de examinarse y encontrarse.
Otro tema es la necesidad de tener pareja.Me parece algo consustancial al hecho de ser humanos, quién no tenga esa necesidad no está muy bien que digamos..
Pero una vez que nos surge y nos urge, como tenemos esa cosita que se llama razón, podemos hacer bastante para sentirnos bien.
Para la persona que no tiene pareja, en muchas ocasiones puede dolerle esa soledad, ese vacío intenso y doloroso de no sentirse especialmente amada por un ser que, a su vez, le resulta especial.
A mis amigas desparejadas, les suelo decir que se puede ser igual de feliz o infeliz en pareja como en soltería.
Porque los solteros idealizan la pareja. Tener pareja te da ciertas cosas, te quita otras y no te garantiza, en absoluto, ser feliz.
Conozco a mucha gente emparejada que se siente sola...
Puede que lo mejor sea vivir a tiempo real, espantar las quimeras de futuro o de deseo, escarvar en el presente cualquier migaja de bonanza...no esperar que la solución de nuestros males pase por un amor ideal que nunca llega.
Cambio y lucha, esa es la vida.
Presente y fuerza, esa es la felicidad.
(Para las miles de Guajas que tengo la suerte de conocer, con todo cariño)
Seres con capacidad de raciocinio, de lógica y, por tanto, de cierto control sobre las emociones.
Pero mantenemos esas emociones y también los instintos porque somos, ni más ni menos, animales.
A la mayoría de mujeres que conozco les cuesta entender, o siquiera respetar, el lado instintivo masculino. Nos pasamos la vida criticando el gusto de los hombres: si esa está gorda, si esa tiene demasiado pecho, si aquella es una ordinaria o una pija ¿como te puede gustar??
Le gusta porque es un animal, y es su instinto natural el que hace que alguna mujer le llame la atención de una u otra forma (que ellos conocen muy bien). Yo no puedo ni quiero juzgarles ni condenarles por ello, como no lo haría si una mujer me dijera que no le gusta la pintura de Leonardo, por poner un ejemplo.
Conozco a bastantes mujeres muy válidas como personas y como seres pensantes que no tienen pareja. Y es que la inteligencia, la bondad, la comprensión, no se visten de carmín....
No podemos esperar que el instinto de un hombre le lleve directamente a una mujer con muchas cualidades mentales si el regalo no está bien envuelto.
Me podeis llamar machista por la frase anterior, pero ¿es cierto o no? ¿culpamos al macho por un instinto que no ha elegido?
O mejor nos miramos a nosotras mismas y elegimos...?
Elegimos pintarnos las uñas, ponernos tacones, porque nos gusta y nos sentimos bien, o elegimos ir por la vida en chandal, porque esa es nuestra vivencia?.
Cualquiera de los dos casos es igualmente respetable en su naturalidad.
Lo que no vale es quejarse (en el sentido de que no es productivo ni favorable): no gusto porque asusto a los hombes desde mis taconazos y mi tipazo, o, no gusto porque no me arreglo nada...
En ambos casos, algo hay que cambiar, y es cada uno el que ha de examinarse y encontrarse.
Otro tema es la necesidad de tener pareja.Me parece algo consustancial al hecho de ser humanos, quién no tenga esa necesidad no está muy bien que digamos..
Pero una vez que nos surge y nos urge, como tenemos esa cosita que se llama razón, podemos hacer bastante para sentirnos bien.
Para la persona que no tiene pareja, en muchas ocasiones puede dolerle esa soledad, ese vacío intenso y doloroso de no sentirse especialmente amada por un ser que, a su vez, le resulta especial.
A mis amigas desparejadas, les suelo decir que se puede ser igual de feliz o infeliz en pareja como en soltería.
Porque los solteros idealizan la pareja. Tener pareja te da ciertas cosas, te quita otras y no te garantiza, en absoluto, ser feliz.
Conozco a mucha gente emparejada que se siente sola...
Puede que lo mejor sea vivir a tiempo real, espantar las quimeras de futuro o de deseo, escarvar en el presente cualquier migaja de bonanza...no esperar que la solución de nuestros males pase por un amor ideal que nunca llega.
Cambio y lucha, esa es la vida.
Presente y fuerza, esa es la felicidad.
(Para las miles de Guajas que tengo la suerte de conocer, con todo cariño)
Ignacio Uría
Te mato porque yo sé lo que hay que hacer y tu no.
Te mato porque no podemos ser libres sin ser liberados de este yugo españolista.
Te mato porque tengo derecho, ya que soy hijo de un pueblo conquistado y de una falsa democracia que no nos deja ser.
Te mato por ser diferente, porque no te peinas ni vistes como nosotros (todas las indicaciones, con diferencias para hombres y mujeres, están en nuestra web)
Te mato porque mi concepto de Euskadi es distinto del tuyo...y además no nos das la pasta que merecemos para luchar con tanto sacrificio como lo hacemos.
Te mato indefenso porque sólo así se demuestra lo justa que es nuestra causa.
Te mato porque soy mejor que tu, soy superior, solo yo sé la verdadera razón de las cosas.
Da igual si yo no hablo euskera, eso es culpa del franquismo y culpa tuya.
Mataré a todos los que pueda que no piensen como yo, porque están equivocados,tengo derecho a defenderme.
Soy un gudari valiente que mata protegiéndose, con bombas a distancia, con tiros a bocajarro y carrera después..como tengo razón, puedo matar como me de la gana, salvándome siempre que pueda, pues tengo yo la razón.
Me da igual que sea un anciano muy querido por todos, es un antivasco, este ya no come más turrón porque lo digo yo, es un enemigo que se ha ganado que le mate.
En este momento sólo siento ira, intensa, furiosa, una vez más.
Ojalá llegara mi más sentido pésame (todo se me queda corto), a la familia de Ignacio.
Te mato porque no podemos ser libres sin ser liberados de este yugo españolista.
Te mato porque tengo derecho, ya que soy hijo de un pueblo conquistado y de una falsa democracia que no nos deja ser.
Te mato por ser diferente, porque no te peinas ni vistes como nosotros (todas las indicaciones, con diferencias para hombres y mujeres, están en nuestra web)
Te mato porque mi concepto de Euskadi es distinto del tuyo...y además no nos das la pasta que merecemos para luchar con tanto sacrificio como lo hacemos.
Te mato indefenso porque sólo así se demuestra lo justa que es nuestra causa.
Te mato porque soy mejor que tu, soy superior, solo yo sé la verdadera razón de las cosas.
Da igual si yo no hablo euskera, eso es culpa del franquismo y culpa tuya.
Mataré a todos los que pueda que no piensen como yo, porque están equivocados,tengo derecho a defenderme.
Soy un gudari valiente que mata protegiéndose, con bombas a distancia, con tiros a bocajarro y carrera después..como tengo razón, puedo matar como me de la gana, salvándome siempre que pueda, pues tengo yo la razón.
Me da igual que sea un anciano muy querido por todos, es un antivasco, este ya no come más turrón porque lo digo yo, es un enemigo que se ha ganado que le mate.
En este momento sólo siento ira, intensa, furiosa, una vez más.
Ojalá llegara mi más sentido pésame (todo se me queda corto), a la familia de Ignacio.
Creatividad.
Pocas veces una frase puede acercarse de forma tan certera a resumir sentimientos,inteligencia, expectativas y habilidades:
"Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu"
¡¡Feliz cumpleaños, Juan¡¡....todo lo demás, ya lo sabes ;-)
Peques.
www.youtube.com/v/Kec0Es_SPdY&hl=es&fs=1">
Si teneis 10 minutos de tiempo, os recomiendo que veais este vídeo. Es humor cien por cien argentino...
Hay más capítulos y de mayor calidad en Youtu, pero preferí poner el primero por aquello de entender desde el principio de que va la cosa.
Ojalá os haga pasar el buen rato que me ha proporcionado a mí.
Delicia encontrada en:
http://mallorea.blogspot.com/
Si teneis 10 minutos de tiempo, os recomiendo que veais este vídeo. Es humor cien por cien argentino...
Hay más capítulos y de mayor calidad en Youtu, pero preferí poner el primero por aquello de entender desde el principio de que va la cosa.
Ojalá os haga pasar el buen rato que me ha proporcionado a mí.
Delicia encontrada en:
http://mallorea.blogspot.com/
Educando que es gerundio.
Tener un hijo es una gran responsabilidad.
Afortunadamente, como adultos serios que somos, podemos hacer muchas cosas para conseguir que nuestros hijos se formen a nuestra imagen y semejanza.
_ Tener muy claro, como es bien sabido por todos, que los hijos son nuestra propiedad. Nosotros les damos la vida, el sustento y la formación.
Por tanto, somos libres de hacer con ellos lo que nos plazca y como nos plazca. Nadie tiene derecho a inmiscuirse.
_ Compartir nuestros miedos con un niño: nos garantiza que el niño temerá lo mismo o más que nosotros. Gracias a esto, le protegemos de posibles accidentes y nosotros nos quedamos más tranquilos.
Eso sí, si un niño manifiesta miedo, es mejor no hacerle el más mínimo caso. A no ser que nos despierte por la noche con una pesadilla, entonces es mejor tranquilizarle con un bofetón y culpabilizarle de que nos despierte después de estar todo el día aguantándole.
_ Los niños no son como nosotros los adultos. Es una tontería intentar comprenderles o aceptarles, les estaríamos diciendo con ello que son importantes y que tienen sentimientos propios. Eso les confundiría mucho.
_ Nosotros decidimos lo que está mal, no es necesario explicar los motivos, total, no lo iban a entender.
Siempre que hagan algo mal, podemos llamarles por su nombre: tonto, imbécil, idiota, inútil, ect.
Es mejor no llamarles gilipollas para no darles mal ejemplo.
Si se pasan de la raya, es conveniente decirles, además, que "jamás les va a querer nadie".
_ Es conveniente jugar con ellos alguna vez: cuando estemos a solas con el niño, cogemos un cuchillo de cocina y les amenazamos sin que él se lo espere. Nos moriremos de risa con su cara de susto y encima conseguiremos que se esconda debajo de la cama y nos deje tranquilos durante unas cuantas horas.
_ No hay que fomentar su sentido del humor, podría convertirse en el payaso de la clase, y eso nos deja en mal lugar. Por tanto, ignorarle por completo cuando cuente algo gracioso. Si perseveramos en esta actitud, llegará un momento en que el niño se vaya a su cuarto llorando, eso significa que pronto dejará de decir sandeces.
_ La imaginación es otro serio problema, hay que cortarla de raíz, si no nunca madurarán. Si ellos notan que no hacemos caso de sus fantasías e incluso les regañamos, acabarán por dejar de existir (las fantasías).
_ La creatividad se puede permitir mientras son muy pequeños, al fin y al cabo no saben hacer otra cosa. A partir de los cinco años hay que centrarlos en estudiar, dejarse de tonterías de pintar y cosas similares.
_ En caso de que el niño se enfade, es mejor mostrarnos nosotros más enfadados aún, para que vean claro lo mala que es la ira.
_ Ser padre es duro. A veces tenemos tantos problemas que es normal que lo paguemos con el niño. Unos cuantos cachetes bien dados liberarán tensión y servirán de medida preventiva.
También es comprensible que les gritemos a la mínima, ellos no tienen ni idea de todo lo que nos sacrificamos por ellos.
_ Tenemos que conseguir que los niños sepan que vivimos en sociedad. Para ello, hablaremos del niño con otro adulto mientras él está delante en completo silencio. No es necesario mirar al niño mientras compartimos con otro adulto todo lo que hace mal y hasta su más mínima intimidad (recordad que los niños son nuestra propiedad por completo)
_ También es bueno enseñarles a no confiar en la gente: para ello criticaremos a todo el mundo delante suya, con todo tipo de prejuicios, para que vaya preparado.
Y no olvidemos que no hay que confiar en el niño, por muy bien que lo hagamos siguiendo estas pautas, nunca se sabe: hay que vigilar lo que hace y lo que piensa, revisar a menudo sus pertenencias y diarios personales. Si vemos algo inadecuado, en su diario, por ejemplo, afeárselo delante del resto de la familia o, en su caso, reírse todos unidos.
_ Otro gran regalo que podemos brindarle a un niño es una guía de conducta: el que dirán.
Recordárselo de continuo y detallar los frentes a cubrir: ropa, peinado, postura corporal, tono de voz, modulación de la risa.
_ Un grave problema nos acecha a los padres: las drogas.
No es necesario hablar de ellas, seguramente lo hacemos tan bien que no las probarán.
Y si se acercan al tabaco, basta con registrarle y confiscarle los cigarrillos (si, es otro sacrificio más)
_ Tampoco hablemos de sexo con ellos, no vayan a pensar que es algo bueno...
_ En cuanto a su salud física, lo que más nos puede perjudicar es que el niño sea muy delgado: ¡como si no le alimentáramos bien¡
Hagamos presente esta grave situación continuadamente: canijo, esqueleto, no eres más que un saco de huesos, la ropa te cuelga, no tienes nada más que cabeza. Así no tendrá más remedio que darse cuenta, aunque algunos son muy reticentes.
_ Si enferman nos preocupamos mucho. Les preparamos todas sus medicinas, les damos comida especial para enfermos pero solo entramos en su habitación para ver que tal va la enfermedad. Con tanto reposo en cama mejorarán antes.
_ Los niños inteligentes suelen ser vagos: no bajar la guardia, exigirle siempre el máximo para que el día de mañana sea un hombre de provecho y nos lo agradezca.
Podría continuar, pero me parece que esto es básico para empezar.
Con todo este esfuerzo os aseguro que se consigue....
Afortunadamente, como adultos serios que somos, podemos hacer muchas cosas para conseguir que nuestros hijos se formen a nuestra imagen y semejanza.
_ Tener muy claro, como es bien sabido por todos, que los hijos son nuestra propiedad. Nosotros les damos la vida, el sustento y la formación.
Por tanto, somos libres de hacer con ellos lo que nos plazca y como nos plazca. Nadie tiene derecho a inmiscuirse.
_ Compartir nuestros miedos con un niño: nos garantiza que el niño temerá lo mismo o más que nosotros. Gracias a esto, le protegemos de posibles accidentes y nosotros nos quedamos más tranquilos.
Eso sí, si un niño manifiesta miedo, es mejor no hacerle el más mínimo caso. A no ser que nos despierte por la noche con una pesadilla, entonces es mejor tranquilizarle con un bofetón y culpabilizarle de que nos despierte después de estar todo el día aguantándole.
_ Los niños no son como nosotros los adultos. Es una tontería intentar comprenderles o aceptarles, les estaríamos diciendo con ello que son importantes y que tienen sentimientos propios. Eso les confundiría mucho.
_ Nosotros decidimos lo que está mal, no es necesario explicar los motivos, total, no lo iban a entender.
Siempre que hagan algo mal, podemos llamarles por su nombre: tonto, imbécil, idiota, inútil, ect.
Es mejor no llamarles gilipollas para no darles mal ejemplo.
Si se pasan de la raya, es conveniente decirles, además, que "jamás les va a querer nadie".
_ Es conveniente jugar con ellos alguna vez: cuando estemos a solas con el niño, cogemos un cuchillo de cocina y les amenazamos sin que él se lo espere. Nos moriremos de risa con su cara de susto y encima conseguiremos que se esconda debajo de la cama y nos deje tranquilos durante unas cuantas horas.
_ No hay que fomentar su sentido del humor, podría convertirse en el payaso de la clase, y eso nos deja en mal lugar. Por tanto, ignorarle por completo cuando cuente algo gracioso. Si perseveramos en esta actitud, llegará un momento en que el niño se vaya a su cuarto llorando, eso significa que pronto dejará de decir sandeces.
_ La imaginación es otro serio problema, hay que cortarla de raíz, si no nunca madurarán. Si ellos notan que no hacemos caso de sus fantasías e incluso les regañamos, acabarán por dejar de existir (las fantasías).
_ La creatividad se puede permitir mientras son muy pequeños, al fin y al cabo no saben hacer otra cosa. A partir de los cinco años hay que centrarlos en estudiar, dejarse de tonterías de pintar y cosas similares.
_ En caso de que el niño se enfade, es mejor mostrarnos nosotros más enfadados aún, para que vean claro lo mala que es la ira.
_ Ser padre es duro. A veces tenemos tantos problemas que es normal que lo paguemos con el niño. Unos cuantos cachetes bien dados liberarán tensión y servirán de medida preventiva.
También es comprensible que les gritemos a la mínima, ellos no tienen ni idea de todo lo que nos sacrificamos por ellos.
_ Tenemos que conseguir que los niños sepan que vivimos en sociedad. Para ello, hablaremos del niño con otro adulto mientras él está delante en completo silencio. No es necesario mirar al niño mientras compartimos con otro adulto todo lo que hace mal y hasta su más mínima intimidad (recordad que los niños son nuestra propiedad por completo)
_ También es bueno enseñarles a no confiar en la gente: para ello criticaremos a todo el mundo delante suya, con todo tipo de prejuicios, para que vaya preparado.
Y no olvidemos que no hay que confiar en el niño, por muy bien que lo hagamos siguiendo estas pautas, nunca se sabe: hay que vigilar lo que hace y lo que piensa, revisar a menudo sus pertenencias y diarios personales. Si vemos algo inadecuado, en su diario, por ejemplo, afeárselo delante del resto de la familia o, en su caso, reírse todos unidos.
_ Otro gran regalo que podemos brindarle a un niño es una guía de conducta: el que dirán.
Recordárselo de continuo y detallar los frentes a cubrir: ropa, peinado, postura corporal, tono de voz, modulación de la risa.
_ Un grave problema nos acecha a los padres: las drogas.
No es necesario hablar de ellas, seguramente lo hacemos tan bien que no las probarán.
Y si se acercan al tabaco, basta con registrarle y confiscarle los cigarrillos (si, es otro sacrificio más)
_ Tampoco hablemos de sexo con ellos, no vayan a pensar que es algo bueno...
_ En cuanto a su salud física, lo que más nos puede perjudicar es que el niño sea muy delgado: ¡como si no le alimentáramos bien¡
Hagamos presente esta grave situación continuadamente: canijo, esqueleto, no eres más que un saco de huesos, la ropa te cuelga, no tienes nada más que cabeza. Así no tendrá más remedio que darse cuenta, aunque algunos son muy reticentes.
_ Si enferman nos preocupamos mucho. Les preparamos todas sus medicinas, les damos comida especial para enfermos pero solo entramos en su habitación para ver que tal va la enfermedad. Con tanto reposo en cama mejorarán antes.
_ Los niños inteligentes suelen ser vagos: no bajar la guardia, exigirle siempre el máximo para que el día de mañana sea un hombre de provecho y nos lo agradezca.
Podría continuar, pero me parece que esto es básico para empezar.
Con todo este esfuerzo os aseguro que se consigue....
Mostrarse
Desde hace algún tiempo me vengo preguntando porqué motivo hay tantas personas que se muestran en sus blogs en mayor o menor grado. No lograba respuesta.
¿Vanidad? No, no puede ser eso, hay algo más y es otra cosa.
Un día oí como una niña decía que de mayor quería ser médico, otra que psicóloga y, una tercera prefería ser peluquera.
¿De donde venían esas preferencias? ¿Vocación? No me basta. ¿Y porqué unas eligen carreras más complejas que otra?
El siguiente paso fué recordar que tenemos subsconsciente, es el nido de nuestros pensamientos.
Supuse que de alguna manera el subconsciente "sabe" cuales son nuestras capacidades y nuestro potencial, funcionando a modo de brújula. De no ser así, de no poseer una noción global de nuestras capacidades, la humanidad probablemente ya se habría extinguido.
Que curioso, me dije.
En ese caso, puedo desmontarme a mi misma la teoría de la vanidad como motor para mostrarse.
El que se muestra lo hace por generosidad, lisa y llanamente. Se muestra para dar lo que sabe que tiene según su propia capacidad, da lo que el contiene.
Llegar a ser tan generoso como para desnudarse delante de los demás, requiere primero conocerse muy bien a sí mismo y segundo, liberarse por completo de miedos al que dirán o qué pensaran.
En realidad, los que no nos mostramos del todo, somos cobardes, tenemos miedo de no gustar o no ser aceptados tal como somos (¿tal vez porque nosotros mismos no nos aceptamos?).
Y también somos prejuiciosos: no confiamos por completo en los demás, nos anticipamos a su posible juicio y, entonces ¿quién soy yo para pensar que el otro puede ser prejuicioso conmmigo si yo lo estoy siendo antes?
Ser generoso hasta el punto de mostrarse, de darse, debe ser muy liberador y gratificante, es ya una de mis prioridades.
¿Vanidad? No, no puede ser eso, hay algo más y es otra cosa.
Un día oí como una niña decía que de mayor quería ser médico, otra que psicóloga y, una tercera prefería ser peluquera.
¿De donde venían esas preferencias? ¿Vocación? No me basta. ¿Y porqué unas eligen carreras más complejas que otra?
El siguiente paso fué recordar que tenemos subsconsciente, es el nido de nuestros pensamientos.
Supuse que de alguna manera el subconsciente "sabe" cuales son nuestras capacidades y nuestro potencial, funcionando a modo de brújula. De no ser así, de no poseer una noción global de nuestras capacidades, la humanidad probablemente ya se habría extinguido.
Que curioso, me dije.
En ese caso, puedo desmontarme a mi misma la teoría de la vanidad como motor para mostrarse.
El que se muestra lo hace por generosidad, lisa y llanamente. Se muestra para dar lo que sabe que tiene según su propia capacidad, da lo que el contiene.
Llegar a ser tan generoso como para desnudarse delante de los demás, requiere primero conocerse muy bien a sí mismo y segundo, liberarse por completo de miedos al que dirán o qué pensaran.
En realidad, los que no nos mostramos del todo, somos cobardes, tenemos miedo de no gustar o no ser aceptados tal como somos (¿tal vez porque nosotros mismos no nos aceptamos?).
Y también somos prejuiciosos: no confiamos por completo en los demás, nos anticipamos a su posible juicio y, entonces ¿quién soy yo para pensar que el otro puede ser prejuicioso conmmigo si yo lo estoy siendo antes?
Ser generoso hasta el punto de mostrarse, de darse, debe ser muy liberador y gratificante, es ya una de mis prioridades.
Niños y lenguaje
Se supone que usamos el lenguaje para comunicarnos.
¿Lo logramos siempre?
Se supone que hay distintos tipos de lenguaje según sea el interlocutor.
¿Es útil?
¿Como nos comunicamos los adultos con los niños?
Mi experiencia me cuenta al oído, muy bajito, que la mayoría de los adultos se comunican con los niños con un estrato de lenguaje diferente: tu Tarzán, yo Jane (justo así)
Los niños son tratados, a nivel lingüístico, como auténticos idiotas, incapaces, torpes y susceptibles de los mayores engaños.
Parece que a un niño se le puede decir cualquier cosa, porque como nosotros somos unos magníficos adultos (la adultez, que no la madurez, sólo la da la casual cronología) el niño, pobre tonto, se va a creer todo lo que le digamos.
Así, para lograr que dejen el pañal, es conveniente decirles que se les llenará de gusanos que le comerán (verídico, os lo aseguro)
Si queremos que se dejen de comer las uñas, nada mejor que decirles que el estómago se colapsará, que no podrán volver a comer.
Si tienen que dormir, llamamos al hombre del saco.
Los niños son capaces de atender y aprender de un lenguaje adulto. Sólo hay que emplearlo, a veces repitiendo, a veces ejemplificando, pero...desde bebés, hablarles como lo que son: se res hu ma nos.
Es un sin sentido crear un pseudolenguaje infantil basado en mentiras gusaniles cuando lo que queremos es que el niño nos entienda y nos atienda, nos tomamos doble trabajo de traducción y de dispersión de la realidad.
Por ejemplo, el tan oído “nooo, eso es caca¡¡” usado para que el niño no toque algo que el adulto ha decidido no debe tocar...es nefasto.
Lo que se provoca en el niño es confusión, en su proceso mental llamamos “caca” a mil cosas...y luego nos quejamos de que no controlen esfínteres....
Es mucho más sencillo y eficaz confiar en el niño y decirle la verdadera razón de porqué no es bueno para él tocar tal o cual cosa, hacer tal o cual cosa.
Es un esfuerzo que compensa con creces. Muy mucho.
Otra cosa es el lenguaje en el juego, aquí cabe todo tipo de creatividad, pero ya no se trata de comunicarse básicamente, si no de divertirse con los niños, de inventar palabras, de jugar con su pronunciación, imitar voces, de contar cuentos...todo cabe y es divertido y pedagógico a la vez.
Me niego a tratar a los niños, a los bebés, a quien sea, por su edad cronológica, como no capaz de reconocer y aprehender un lenguaje común....
(Si se me ha ido mucho la pinza me lo decís, eh?)
¿Lo logramos siempre?
Se supone que hay distintos tipos de lenguaje según sea el interlocutor.
¿Es útil?
¿Como nos comunicamos los adultos con los niños?
Mi experiencia me cuenta al oído, muy bajito, que la mayoría de los adultos se comunican con los niños con un estrato de lenguaje diferente: tu Tarzán, yo Jane (justo así)
Los niños son tratados, a nivel lingüístico, como auténticos idiotas, incapaces, torpes y susceptibles de los mayores engaños.
Parece que a un niño se le puede decir cualquier cosa, porque como nosotros somos unos magníficos adultos (la adultez, que no la madurez, sólo la da la casual cronología) el niño, pobre tonto, se va a creer todo lo que le digamos.
Así, para lograr que dejen el pañal, es conveniente decirles que se les llenará de gusanos que le comerán (verídico, os lo aseguro)
Si queremos que se dejen de comer las uñas, nada mejor que decirles que el estómago se colapsará, que no podrán volver a comer.
Si tienen que dormir, llamamos al hombre del saco.
Los niños son capaces de atender y aprender de un lenguaje adulto. Sólo hay que emplearlo, a veces repitiendo, a veces ejemplificando, pero...desde bebés, hablarles como lo que son: se res hu ma nos.
Es un sin sentido crear un pseudolenguaje infantil basado en mentiras gusaniles cuando lo que queremos es que el niño nos entienda y nos atienda, nos tomamos doble trabajo de traducción y de dispersión de la realidad.
Por ejemplo, el tan oído “nooo, eso es caca¡¡” usado para que el niño no toque algo que el adulto ha decidido no debe tocar...es nefasto.
Lo que se provoca en el niño es confusión, en su proceso mental llamamos “caca” a mil cosas...y luego nos quejamos de que no controlen esfínteres....
Es mucho más sencillo y eficaz confiar en el niño y decirle la verdadera razón de porqué no es bueno para él tocar tal o cual cosa, hacer tal o cual cosa.
Es un esfuerzo que compensa con creces. Muy mucho.
Otra cosa es el lenguaje en el juego, aquí cabe todo tipo de creatividad, pero ya no se trata de comunicarse básicamente, si no de divertirse con los niños, de inventar palabras, de jugar con su pronunciación, imitar voces, de contar cuentos...todo cabe y es divertido y pedagógico a la vez.
Me niego a tratar a los niños, a los bebés, a quien sea, por su edad cronológica, como no capaz de reconocer y aprehender un lenguaje común....
(Si se me ha ido mucho la pinza me lo decís, eh?)
Cosquis...
Sí, me han dado cosquis hasta detrás de las orejas y desde todos los medios de comunicación humanos conocidos (espero que los alienígenas no se hayan enterado aún de nuestra existencia)
Amas de casa...ainsss, que dolorrrr¡¡
Las parias de la sociedad actual, las no productivas, las vagas, las alienadas, las que se aburren y la montan en el cole porque se aburren, las que traen y llevan la vida de los demás, las que se mueren por tener una Thermomix (yo tengo una, pero eso es entrada aparte) Las que no aportan nada.
Somos, por definición para la inmensa mayoría, tontas, vacías, dependientes, malas educadoras, cotillas, solo vivimos pendientes de los precios del super (que es nuestra más mejor salida al mundo) y sólo leemos el Hola y vemos El Tomate y somos zafias e indeseables. Ah, y nuestra estética personal es el cúlmen de lo cutre y ordinario, siempre en chándal por la vida..
¿De donde he podido obtener yo esta conclusión?
Pues simplemente de Julián Marías, de la gente que le contesta en total acuerdo, de los movimientos feministas, de alguna profesora inepta del cole de mis hijos, de algunas mujeres que trabajan fuera, de la publicidad diaria, de los foros, de....la sociedad.
El oficio más antiguo del mundo no es la prostitución, es ser ama de casa....y ni uno ni otro tienen solución, de momento.
Ser ama de casa por elección debería ser respetado , como mínimo. Juzgarlas a todas en bloque, es perderse muchas cosas buenas y es equivocarse mucho.
Admiro profundamente a las mujeres que eligen tener dos trabajos, debe ser tremendamente duro. E injusto.
En nuestra sociedad, si nos paramos a mirar, realmente las mujeres nos columpiamos sin red: si elegimos trabajar fuera, salvo honrosas excepciones, lo haremos también en casa con el mayor peso sobre nosotras. Y si decidimos quedarnos en casa, el juicio negativo es brutal, y de la falta de ayuda y comprensión mejor ni hablemos.
Nos ha tocado el tiempo de cambio, del que podemos extraer no pocas ventajas. Pero no podemos pararnos, hemos de seguir luchando para que cualquier persona pueda ser libre de elegir, sin prejuicios, que hacer con su vida.
Amas de casa...ainsss, que dolorrrr¡¡
Las parias de la sociedad actual, las no productivas, las vagas, las alienadas, las que se aburren y la montan en el cole porque se aburren, las que traen y llevan la vida de los demás, las que se mueren por tener una Thermomix (yo tengo una, pero eso es entrada aparte) Las que no aportan nada.
Somos, por definición para la inmensa mayoría, tontas, vacías, dependientes, malas educadoras, cotillas, solo vivimos pendientes de los precios del super (que es nuestra más mejor salida al mundo) y sólo leemos el Hola y vemos El Tomate y somos zafias e indeseables. Ah, y nuestra estética personal es el cúlmen de lo cutre y ordinario, siempre en chándal por la vida..
¿De donde he podido obtener yo esta conclusión?
Pues simplemente de Julián Marías, de la gente que le contesta en total acuerdo, de los movimientos feministas, de alguna profesora inepta del cole de mis hijos, de algunas mujeres que trabajan fuera, de la publicidad diaria, de los foros, de....la sociedad.
El oficio más antiguo del mundo no es la prostitución, es ser ama de casa....y ni uno ni otro tienen solución, de momento.
Ser ama de casa por elección debería ser respetado , como mínimo. Juzgarlas a todas en bloque, es perderse muchas cosas buenas y es equivocarse mucho.
Admiro profundamente a las mujeres que eligen tener dos trabajos, debe ser tremendamente duro. E injusto.
En nuestra sociedad, si nos paramos a mirar, realmente las mujeres nos columpiamos sin red: si elegimos trabajar fuera, salvo honrosas excepciones, lo haremos también en casa con el mayor peso sobre nosotras. Y si decidimos quedarnos en casa, el juicio negativo es brutal, y de la falta de ayuda y comprensión mejor ni hablemos.
Nos ha tocado el tiempo de cambio, del que podemos extraer no pocas ventajas. Pero no podemos pararnos, hemos de seguir luchando para que cualquier persona pueda ser libre de elegir, sin prejuicios, que hacer con su vida.
Mi amigo es...valiente.
Iba a titular la entrada "mi amigo es gay".
Pero en una fracción de segundo me he dado cuenta de que no, de que no me vale encuadrarle sólo en ese aspecto de su ser-persona, si no que lo que más me está llamando la atención de como está viviendo y contando su vida y sus emociones, es eso, su valentía.
Porque aún estamos viviendo un período de transición, de acomodo de costumbres, de aprendizaje de respeto.
Me pongo en la piel de mi amigo cuando cuenta que, al ir de la mano de su pareja, en una sola mañana, ha recibido no menos de siete insultos...además de risitas varias, miraditas, cuchicheos y todo lo que podamos imaginar.
Y, al sentirme en su lugar, le entiendo, vivo lo que el ha vivido y...no lo quiero para mí, tampoco para él, no puede ser de otra manera. Mejor dicho, me hierve la sangre, pero eso servirá de poco, prefiero buscar algo que le pueda ser útil.
Además, yo no soy partidaria de llamar matrimonio a uniones gays (por favor, que nadie me miente a la Reina¡) por motivos puramente jurídicos que sé que el no puede entender, quizás, por motivos puramente emocionales. Lo mismo que yo necesito que mi amigo experto en economía me explique cosas que en sus labios escritos son absolutamente clarificadoras.
En resumen, no puedo admitir de ninguna manera los insultos que alguien pueda proferir por el mero echo de sentir, en este caso amor, y amor por otro del mismo sexo, me rebela.
Pero también, y por mi edad y por lo inculcado ( que intento desaprender, conste), puedo entender que llame la atención.
A mi Valiente le diría que apechugara, que los demás no miran mal siempre por malicia, que debemos quitarnos siglos de malos hábitos.
Paciencia, mi Valiente, sabes que se te quiere como eres, que se te acepta con alegría por haber encontrado lo que mereces.
Ojalá entiendas que te ha tocado vivir una de las mejores épocas en la Historia en cuanto a tu elección personal, a pesar de las miraditas y demás cosas fuera de lugar. Y a pesar de mis zarandajas jurídicas¡¡
Realmente te aprecio más desde que te conozco más.
Va por tí. Porque me siento muy orgullosa de tí.
Pero en una fracción de segundo me he dado cuenta de que no, de que no me vale encuadrarle sólo en ese aspecto de su ser-persona, si no que lo que más me está llamando la atención de como está viviendo y contando su vida y sus emociones, es eso, su valentía.
Porque aún estamos viviendo un período de transición, de acomodo de costumbres, de aprendizaje de respeto.
Me pongo en la piel de mi amigo cuando cuenta que, al ir de la mano de su pareja, en una sola mañana, ha recibido no menos de siete insultos...además de risitas varias, miraditas, cuchicheos y todo lo que podamos imaginar.
Y, al sentirme en su lugar, le entiendo, vivo lo que el ha vivido y...no lo quiero para mí, tampoco para él, no puede ser de otra manera. Mejor dicho, me hierve la sangre, pero eso servirá de poco, prefiero buscar algo que le pueda ser útil.
Además, yo no soy partidaria de llamar matrimonio a uniones gays (por favor, que nadie me miente a la Reina¡) por motivos puramente jurídicos que sé que el no puede entender, quizás, por motivos puramente emocionales. Lo mismo que yo necesito que mi amigo experto en economía me explique cosas que en sus labios escritos son absolutamente clarificadoras.
En resumen, no puedo admitir de ninguna manera los insultos que alguien pueda proferir por el mero echo de sentir, en este caso amor, y amor por otro del mismo sexo, me rebela.
Pero también, y por mi edad y por lo inculcado ( que intento desaprender, conste), puedo entender que llame la atención.
A mi Valiente le diría que apechugara, que los demás no miran mal siempre por malicia, que debemos quitarnos siglos de malos hábitos.
Paciencia, mi Valiente, sabes que se te quiere como eres, que se te acepta con alegría por haber encontrado lo que mereces.
Ojalá entiendas que te ha tocado vivir una de las mejores épocas en la Historia en cuanto a tu elección personal, a pesar de las miraditas y demás cosas fuera de lugar. Y a pesar de mis zarandajas jurídicas¡¡
Realmente te aprecio más desde que te conozco más.
Va por tí. Porque me siento muy orgullosa de tí.
Error¡
He cometido un error.
Aún no sé de que grado, pues depende de cómo se pueda sentir el afectado.
El malestar que nos produce "meter la pata" es directamente proporcional a lo que nos importe la persona que lo recibe.
Durante algunos segundos imaginaba hacer un pacto de silencio conmigo misma, total, igual ni se entera....
Pero Pepito Grillo me ha quitado rápidamente la idea y aquí estoy, lamentando mi impulsividad, huyendo de justificaciones y esperando que el temporal sea breve y pasajero.
Igual tengo suerte y ha leído mi entrada sobre el perdón, quién sabe...
Aún no sé de que grado, pues depende de cómo se pueda sentir el afectado.
El malestar que nos produce "meter la pata" es directamente proporcional a lo que nos importe la persona que lo recibe.
Durante algunos segundos imaginaba hacer un pacto de silencio conmigo misma, total, igual ni se entera....
Pero Pepito Grillo me ha quitado rápidamente la idea y aquí estoy, lamentando mi impulsividad, huyendo de justificaciones y esperando que el temporal sea breve y pasajero.
Igual tengo suerte y ha leído mi entrada sobre el perdón, quién sabe...
1 de Noviembre
Me tocó nacer en una fecha que he mitificado.
Por una parte, porque siempre es festivo, con lo cual desde peque me sentía muy especial, y por otra porque me he pasado la vida desmintiendo que haya nacido "eldíalosmuertos", que no, leñes, que es otra cosa, el día de los Difuntos es el siguienteee¡
Durante toda mi vida he recibido regalos que no cuadraban con mis expectativas (mal hecho, lo sé) , así que, o yo soy muy exigente o los demás muy torpes...pero eso carece ya de importancia..
Y ahora, aqui a solas, pienso que los cumples no son tan importantes, pero nuestra cultura los marca. ¿Y porqué no?
Solo espero ser capaz de no tener excesivas expectativas, que creo que ya controlo, y me entusiasmo con una cena prevista para mañana con mis amigos, con que mi tío, de viaje, me llamará desde el lado del mundo de mi Guaja, con seguir sintiendo que soy escorpiona, con pensar que he crecido a pesar de mis arrugas...
Así que quedais todos invitados a recordar que hemos nacido, que estamos aquí y que un cacho tarta no se le niega a naide¡¡
Eso sí, no se me olvidará que tal noche como hoy, hace tiempo, Juan Antonio Cebrián me felicitó en la onda (gracias a Nellifer y otros amigos) ...mi recuerdo y mi cariño hacia ese ser tan especial, ya para siempre unido a mi cumpleaños y a mi memoria.
Por una parte, porque siempre es festivo, con lo cual desde peque me sentía muy especial, y por otra porque me he pasado la vida desmintiendo que haya nacido "eldíalosmuertos", que no, leñes, que es otra cosa, el día de los Difuntos es el siguienteee¡
Durante toda mi vida he recibido regalos que no cuadraban con mis expectativas (mal hecho, lo sé) , así que, o yo soy muy exigente o los demás muy torpes...pero eso carece ya de importancia..
Y ahora, aqui a solas, pienso que los cumples no son tan importantes, pero nuestra cultura los marca. ¿Y porqué no?
Solo espero ser capaz de no tener excesivas expectativas, que creo que ya controlo, y me entusiasmo con una cena prevista para mañana con mis amigos, con que mi tío, de viaje, me llamará desde el lado del mundo de mi Guaja, con seguir sintiendo que soy escorpiona, con pensar que he crecido a pesar de mis arrugas...
Así que quedais todos invitados a recordar que hemos nacido, que estamos aquí y que un cacho tarta no se le niega a naide¡¡
Eso sí, no se me olvidará que tal noche como hoy, hace tiempo, Juan Antonio Cebrián me felicitó en la onda (gracias a Nellifer y otros amigos) ...mi recuerdo y mi cariño hacia ese ser tan especial, ya para siempre unido a mi cumpleaños y a mi memoria.
Cicatrices
¿Alguien se libra de las heridas que implica estar vivos?
Imagino que no.
Supongo que todos tenemos cicatrices, recuerdos de heridas inflinjidas por los que nos aman, que, al fin y al cabo, son los únicos que nos pueden importar tanto como para herirnos.
Si nos quedamos anclados a esas cicatrices no avanzaremos, nos lastran en nuestro bienestar y nuestro crecimiento.
¿Cómo superarlas?
Es bien difícil.
Restañar heridas requiere ser capaz de perdonar por completo. Y para conseguirlo, es necesario ser profundamente honesto y enormemente valiente. Y empático.
Porque solo podemos perdonar si somos capaces de meternos literalmente en la piel del otro, sentir lo que el otro ha sentido, comprenderle desde la raíz de nuestra humanidad, llorar su dolor que es el propio.
Perdonar es un ejercicio de empatía, de generosidad y de valentía. Un carecer de juicios.
Y a veces podemos temer contemplar desde el otro el dolor que hemos provocado.
Las cicatrices impiden mostrar al otro la piel suave que se esconde justo debajo.
Y ese otro.....no se lo merece.
Imagino que no.
Supongo que todos tenemos cicatrices, recuerdos de heridas inflinjidas por los que nos aman, que, al fin y al cabo, son los únicos que nos pueden importar tanto como para herirnos.
Si nos quedamos anclados a esas cicatrices no avanzaremos, nos lastran en nuestro bienestar y nuestro crecimiento.
¿Cómo superarlas?
Es bien difícil.
Restañar heridas requiere ser capaz de perdonar por completo. Y para conseguirlo, es necesario ser profundamente honesto y enormemente valiente. Y empático.
Porque solo podemos perdonar si somos capaces de meternos literalmente en la piel del otro, sentir lo que el otro ha sentido, comprenderle desde la raíz de nuestra humanidad, llorar su dolor que es el propio.
Perdonar es un ejercicio de empatía, de generosidad y de valentía. Un carecer de juicios.
Y a veces podemos temer contemplar desde el otro el dolor que hemos provocado.
Las cicatrices impiden mostrar al otro la piel suave que se esconde justo debajo.
Y ese otro.....no se lo merece.
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